WUAJ/WIJ


Un México dividido. Por un lado, el norte, ultraconservador, blanco, religioso, rico; por otro, el sur, revolucionario, moreno, laico, pobre. En las fronteras que los separan, una moneda: la tortilla.

Consecuencia de un colapso económico, el sur mexicano instaura la tortilla de maíz, el WUAJ, como divisa perecedera que impide la acumulación de riqueza y fomenta la producción y el consumo local como mecanismo de reactivación económica. Sin embargo, la tortilla de harina, el WIJ, modificada genéticamente para evitar su descomposición–y en consecuencia permitiendo su acumulación–emerge como la divisa oficial de los estados del norte, apoyada secretamente por empresas multinacionales de ingeniería transgénica en coalición con facciones ultra católicas. Ambas monedas son producidas utilizando máquinas tortilladoras de impresión 3D, y aseguran la imposibilidad de su falsificación gracias un sistema de control genético.


En las calles, partidarios de ambos bandos se enfrentan con violencia. Los medios reportan escandalosas comuniones entre empresas y grupos religiosos de gran influencia política, mientras los mercados de valores anuncian la victoria del maíz.

La clara división geo-identitaria atribuida a ambas monedas, usando la tortilla como metáfora, se apoya en las diferencias culturales y económicas existentes entre los polos del país y revela una nueva modalidad de la vieja y profunda narrativa de diferencia de clase en México. ¿Podemos escapar de ella? ¿Es posible reconciliar los extremos? ¿Cómo?