A quien decida escuchar


En un futuro cercano donde compañías como Amazon son figuras gubernamentales autónomas y no reguladas, la economía de los pueblos está sujeta a sus mercados y vigilancias extremas mediante sistemas similares a las tiendas de raya, prometiendo a les usuaries satisfacer todas sus necesidades, pero solamente sumergiéndoles en consumismo, deudas y problemas de salud mental.



En este contexto, las ferias de pueblo funcionan como celebraciones de resistencia ante la autocracia y el capitalismo, de reafirmación de identidad y de divulgación del conocimiento necesario para la autosustentabilidad por medio de la tradición oral. Por ejemplo, en canciones bailes y hasta en las decoraciones de los panes que se regalan durante la celebración vienen ocultas las coordenadas de los árboles de cacao invaluables para la comunidad y que ahora son usados como altares y lugares de reunión.


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[Transcripción textual de una anotación encontrada en la casa de logísticas de la resistencia dentro de un baúl. Dentro del baúl también se encontró un disco duro que proyectaba el holograma de la línea del tiempo que menciona, manuales de agricultura, además del sistema de trueque y los procesos de ubicación de los "Ancestros"]


A quien decida escuchar:


Aquel que no conoce su historia está obligado a repetirla.


Han venido por mi, saben que soy parte de la resistencia.

Improvise una pequeña línea del tiempo para aquel que encuentre los restos de lo que una vez fue la resistencia.

Tienen poder, tienen armas y maquinas. Nosotros no tenemos nada, nada más que estas manos y estas frentes que sudan.

Nos han quitado todo, nos han arrebatado nuestras cosechas y anoche los drones se llevaron a todes les niñes, una medida más, una ley más, un paso más.

No me queda mucho tiempo. No me queda nada en realidad.

A ti te queda la memoria, así que recuerda. RECUERDA.

Si la memoria perdura la resistencia nunca muere.